Un café que se sirve despacio, en un pueblo donde las aves marcan el ritmo del día.
Hace más de quince años llegué a Salento y nunca me fui del todo. Cielo Adentro nació de ese amor por el clima, el paisaje y, sobre todo, por las aves que viven entre estas montañas — y hoy lo compartimos contigo, una taza y una caminata a la vez.